El Servicio Geológico de Estados unidos descarta la relación entre fracking y seísmos

Lunes, 27. Abril 2015
Shale Gas España

El Servicio Geológico de Estados Unidos acaba de publicar un informe en el que afirma claramente que el fracking no es el origen de los terremotos que vienen produciéndose en algunas zonas del centro y el este del país. Tal afirmación se enmarca en un estudio sobre el origen de esos movimientos sísmicos, que deja bien claro y sin lugar a dudas que su origen es la reinyección de aguas residuales resultantes de diferentes actividades industriales, una práctica muy común en Estados Unidos, pero no en Europa

Pues bien, en los titulares de prensa seguimos leyendo que es el fracking el que provoca los terremotos. ¿A quién beneficia ese ejercicio de desinformación? Desde luego, no a los ciudadanos que siguen recibiendo falsos argumentos en contra de una técnica que permite explorar recursos energéticos muy beneficiosos para el desarrollo económico de cualquier país.

Concretamente en España esa falsa relación entre el fracking y los terremotos es doblemente errónea porque aquí, en ningún caso, se van a reinyectar en el subsuelo las aguas residuales procedentes de actividad industrial alguna ni, por supuesto, de la fractura hidráulica.

Entre otras razones, porque la normativa europea no lo contempla. Un estudio de la Comisión Europea sobre el impacto medioambiental del gas de esquisto afirma que la Comisión considera que la Directiva Marco del Agua prohíbe la inyección de agua de retorno. 

Las operaciones en España se realizarán en condiciones de “vertido cero”, es decir, que las aguas residuales se almacenarán para su posterior tratamiento o reciclaje.

Después de más de dos millones de operaciones de fractura hidráulica en el mundo, no se ha podido establecer ninguna relación entre la utilización de esta técnica y los terremotos. Sí se han registrado tres casos de sismicidad inducida con valores inferiores a 3 grados en la escala de Richter, es decir,  indetectables para las personas e inferiores a los provocados por otras actividades industriales, como la minería, el llenado de embalses o la construcción de obra civil, en las que la percepción de riesgo es prácticamente nula y, por tanto, no existe ninguna contestación social en este sentido. 

Descarga aquí la nota de prensa y el informe completo del Servicio Geológico de Estados Unidos.