BASF desviará inversiones fuera de Europa por el alto coste de la energía

Sábado, 1. Marzo 2014

Esta semana se ha sabido que BASF hará la mayor parte de sus inversiones fuera de Europa, por primera vez en su historia, debido al alto coste de la energía en el continente y a la creciente demanda en América del Norte y en los mercados emergentes como China.

En comparación con EEUU, donde la industria química está resurgiendo gracias al shale gas, y China, donde los productores se benefician del bajo coste del carbón, la industria química europea compiten en unas condiciones de desventaja significativas.Comparado con el periodo 2009-2013, cuando BASF invirtió más del 60% de su capital en Europa, en los próximos cinco años invertirá el 49%.

Según la Agencia Internacional de la Energía en su publicación anual Perspectivas de la energía en el mundo (WEO-2013): “A pesar de que las diferencias en el precio del gas se han acortado en relación con los extraordinarios niveles registrados a mediados de 2012, el gas natural en Estados Unidos aún se vende a un tercio de los precios de importación de Europa y a un quinto de los de Japón. Los precios de la electricidad también varían, con el consumidor industrial medio japonés o europeo pagando más del doble por ella que sus homólogos estadounidenses.”

El desarrollo del shale gas en los EE.UU. del shale gas ha permitido incrementar la oferta de gas natural y, en por consiguiente, reducir su coste. La industria europea se halla en un dilema mayor porque el gas, además de constituir una fuente de energía, es también materia prima para la industria petroquímica y de los fertilizantes.