La Estrategia de Seguridad Energética apuesta por "impulsar la investigación y explotación de yacimientos" en España

El pasado 20 de julio el Consejo de Seguridad Nacional, presidido por el Rey Felipe VI y compuesto por el presidente del Gobierno y varios miembros del Ejecutivo, aprobó la Estrategia de Seguridad Energética.

La exploración y producción es considerada una cuestión de seguridad energética, debido a que la producción propia cubre una mínima parte de la demanda nacional: en 2014 toda la producción española sólo cubrió un 0,4% de la demanda nacional. 

Por ello, este documento apuesta por "impulsar la investigación y explotación de yacimientos de hidrocarburos y diseño de planes de viabilidad para la extracción de estos recursos en el territorio en condiciones medioambientales apropiadas" (pág 38) en un intento de reducir la dependencia energética de España en relación al exterior. Esta dependencia implica una vulnerabilidad en términos de abastecimiento y también una debilidad económica, ya que las importaciones de hidrocarburos contribuyen al incremento del déficit de nuestra balanza comercial.

Según reza el documento: "En gran medida, la seguridad energética se ve favorecida por el uso de fuentes de energía autóctonas. Es necesario orientar las acciones hacia la promoción de un sistema energético diversificado que prescinda, en lo posible, de la dependencia establecida por la importación de fuentes convencionales."

Estrategia de Seguridad Energética