Entrevista a Margarita Hernando en La Razón: "Hay 40.000 millones en gas y petróleo en España esperando"

Martes, 27. Septiembre 2016
La Razón

Defiende desde hace un año los intereses de las compañías de exploración y producción de hidrocarburos en España. Un sector vilipendiado históricamente en las películas de Hollywood pese a que es necesario para todo. Desde los móviles hasta el material quirúrgico o los juguetes.

–Con el barril por debajo de los 50 dólares, ¿es interesante invertir en prospección?

–Siempre es interesante porque el periodo de maduración de un proyecto es de entre 8 y 15 años, un tiempo largo como para no saber cómo van a evolucionar los precios. Además, es necesario para España saber qué reservas de hidrocarburos tenemos. Es muy difícil determinar si es rentable a priori. En cualquier caso, las compañías harán frente a esos costes. Eso no debería frenarnos.

–Después del fiasco de Repsol en Canarias...

–Yo no diría fiasco. Normalmente, descubrir un campo requiere entre 20 y 50 sondeos. Se ha perforado sólo uno y las circunstancias no han sido las más favorables.

–Se vendió como un hallazgo seguro. ¿Hay petróleo en Canarias?

–Entiendo que sí, pero no se ha descubierto. Con un solo sondeo es imposible saberlo. Esto es como la lotería, ¿cuánto tienes que jugar para que te toque? Compras una apuesta y no aciertas, pero eso no significa que no toque. Aún se investiga desde el lado de Marruecos. Con cada perforación se obtiene información que antes no tenías.

–En los 60 se perforó por toda España y no se halló nada...

–Con una tecnología que no hay ahora. Sólo hay que ver cómo se operaba una apendicitis entonces y ahora. Nosotros hemos hecho un estudio con una compañía de geofísica que es la de referencia en España y con los datos disponibles podemos hablar de unos recursos prospectivos que nos darían el 20% del consumo de petróleo de 20 años y el 100% del consumo doméstico de gas entre 70 y 90 años, en función del precio.

–¿Cuál sería el ahorro de explotar esos recusos?

–Calculamos un ahorro de unos 40.000 millones en la balanza de pagos sobre la base de desarrollar todos los recursos.

–¿Qué barreras administrativas encuentran?

–Hace falta un permiso de investigación que otorga Industria si es en una zona en mar o costa o un área que abarca dos comunidades autónomas, y si se mantiene en una sola comunidad autónoma la autoridad es la región en concreto. Eso te otorga el derecho en exclusiva a investigar pero luego cada actuación requiere un permiso. Es complicado para garantizar que las cosas se hagan bien. Hasta ahí, estamos de acuerdo. El problema es que la Administración excede todos los plazos y se demora en todos los pasos de los procesos.

–¿Por qué?

–Porque hay un desconocimiento absoluto de los hidrocarburos en España y hay corrientes negativas. La gente no sabe que los hidrocarburos están en todas partes. Lo asocian al coche y como el coche se puede sustituir por la bicicleta y el coche eléctrico dicen «no» a los hidrocarburos. Pero están presentes en todas partes. El móvil, los relojes, las pinturas, juguetes, muebles, plásticos, ropas, alimentación... Hasta en los paneles solares.

–No podemos prescindir de eso, pero quizá sí de la dependencia en la automoción.

–¿Va a ser capaz la electricidad de desplazar en el transporte a los hidrocarburos? En el transporte aéreo es muy difícil por no decir imposible. Y tampoco en el marítimo. No veo que vayamos a volver a los veleros. Hay mucho que va con gas, pero es un hidrocarburo. Igual que en generación eléctrica, necesitas el gas como energía de transición. Es un recurso de la naturaleza y hay que saber explotarlo de forma racional. Si el problema son las emisiones de CO2 habrá que tratarlo. Se está investigando en el almacenamiento subterráneo de CO2. El CO2 es el que es, la ecuación no varía. Parte estaba bajo tierra y lo estamos sacando, pues veamos cómo volver a meterlo. A lo mejor no hay que matar al perro para acabar con la rabia sino vacunarlo.

–Lo ocurrido en Castor no les ayuda mucho.

–Castor es un almacenamiento subterráneo de gas. No es lo mismo y los políticos no deberían contagiarse del miedo. Aún no se ha dado a conocer la investigación de Industria. La cuestión es que se politiza una actividad en la que no hubo daños personales ni materiales.

–¿Puede provocar terremotos la fracturación hidráulica?

–En absoluto.Todos los estudios apuntan a que no tiene impacto. Hay movimientos de masas como al hacer el metro, los túneles o las autopistas. Hay que hacer mediciones, pero es una actividad muy fácil de controlar.

–¿Cuál es el sistema que más se utilizaría en España para extraer hidrocarburos, el convencional o el «fracking»?

–Depende de dónde busques. Todo depende de si uno está buscando recursos convencionales almacenados o no convencionales. En ese caso, se necesita romper la roca madre. Ahora mismo hay menos proyectos de «fracking» que convencionales. Luego, lo que se busca por ahora son más recursos convencionales. Pero hasta que un geólogo no disponga de los datos del subsuelo, no se sabe si hay una cosa, la otra o las dos.

–¿Cuántos empleos se generarían en el año pico de producción?

–Unos 260.000 empleos entre directos, indirectos e inducidos.

–Con esas cifras y esos 40.000 millones, ¿a qué atribuye la estigmatización de la exploración de petróleo y gas en nuestro país?

–Se contruyen mitos difíciles de desmontar, como ocurrió con las antenas repetidoras de telefonía móvil. Le pongo un ejemplo: poca gente sabe que el dinero de Abu Dhabi, exportador de gas, está detrás de la película «La tierra prometida (2012)» (Con un reparto encabezado por Matt Damon, no se deja en muy buena posición al «fracking»). Ha calado la idea de que no hacen falta los hidrocarburos y de que son malos. Falta información, porque si las autoridades son conscientes de que una exploración en su territorio va a crear empleo y a generar riqueza e impuestos, van a pujar por esos proyectos. Hay que despolitizar algo que es estratégico y necesario. Hay países responsables con la misma ecuación que España, como Noruega, donde al turismo y la pesca añaden la explotación de hidrocarburos. Si son actividades compatibles en Noruega, por qué no en España.

Leer noticia completa en enlace adjunto: